Hay que ser valientes para salir a crecer fuera de España, y eso es lo que tienen en común los empresarios gallegos que han decidido lanzarse a colonizar una pequeñísima parte de los más de 30 millones de metros cuadrados de la mayor plataforma industrial del Mediterráneo, en la Zona Franca de Tánger (Tanger Free Zone), al amparo de un millar de grandes multinacionales instaladas en el norte de Marruecos.